¡Holaa! Es un tema súper interesante y creo que ambos puntos tienen mucho sentido dependiendo de cómo lo mires.
Personalmente, creo que las consolas todavía tienen su lugar, especialmente por cosas como los exclusivos y la comodidad, como bien mencionaste. Hay algo en sentarte en el sofá, encender la consola, y empezar a jugar sin preocuparte por actualizaciones de drivers o configuraciones técnicas. Además, los juegos exclusivos de consolas como PlayStation o Nintendo suelen ser increíbles y difíciles de ignorar si eres fan de esas franquicias.
Dicho eso, entiendo perfectamente el punto de tu amigo. Hoy en día, dispositivos como el Steam Deck (o incluso una PC compacta) están cambiando mucho el panorama. Con algo así puedes jugar casi todo lo que está disponible en una consola, pero también tienes la flexibilidad de hacer otras cosas: navegar, editar, trabajar, incluso emular consolas antiguas. Y a largo plazo, los precios de los juegos en PC suelen ser más bajos, lo que lo hace una inversión interesante.
Aun así, creo que lo mejor de ambos mundos sigue siendo un Steam Deck: portabilidad, juegos más baratos y una experiencia muy similar a la de una consola portátil.